sábado, 31 de enero de 2009

Inclasificable Joel-Peter Witkin

Nacido de padre judío y madre católica, sus padres se divorciaron cuando era joven debido a sus irreconcialiables diferencias religiosas. Trabajó como fotógrafo de guerra entre 1961 y 1964 en la Guerra de Vietnam. Después estudió escultura y en la Universidad de Nuevo México consiguió su Máster en Bellas Artes.
Según el propio Witkin su particular visión y sensibilidad provienen de un episodio que presenció siendo pequeño, un accidente automovilístico en el que una niña resultó decapitada y la cabeza rodó hacia él. También cita las dificultades en su familia como una influencia. Su artista favorito y gran influencia es el Giotto.

En una entrevista, Witkin declaró: "Seamus Heany, que recién acaba de ganar el premio Nobel de literatura, dijo " La finalidad del arte es la paz". Me parece una frase admirable. La razón por la que vamos a Museos y la razón por la que admiramos cosas bellas es porque ya no hay muchas cosas bellas allá afuera. Pienso que los Museos se han convertido en un especie de nuevo centro religioso, como centro espiritual de la vida secular."
Cadáveres, enanos, deformes, hermafroditas y sadomasoquistas retratados en escenarios surrealistas, barrocos, religiosos, masoquistas e incluso zoofílicos. Witkin une la fealdad, la deformidad y la muerte para crear una belleza con su impronta.
Sus fotos suelen involucrar temas y cosas tales como muerte, sexo, cadáveres (o partes de ellos) y personas marginales o gente con deformaciones físicas. Sus complejos a menudo evocan pasajes bíblicos o pinturas famosas. Esta naturaleza transgresora de su arte ha consternado a la opinión pública en repetidas ocasiones y ha provocado que lo acusen de explotador y que haya sido marginalizado como artista en diversas ocasiones. Su acercamiento al proceso físico de la fotografía es altamente intuitivo y artesanal que incluye manchar o rayar el negativo y una técnica de impresión con las manos en los químicos. Fuente: Wikipedia.
Indudablemente, esto es arte pero yo no pondría ninguna de estas fotografías en mi salón.

6 comentarios:

Arnau dijo...

No sé si se trata de un artista con un mundo onírico muy potente o directamente un puto psicópata. Voy a meditarlo un poco más. Lo que está claro es que ha creado un lenguaje plástico propio, y sólo por eso ya es susceptible de valorarse. En el universo plástico es tan fácil la repetición como dificil el sorprender.

matajazz dijo...

Indiferente no deja. Que no es poco.

Josu Sein dijo...

No pondrías una de sus fotos en tu casa pero ya te has decidido a hablar sobre él, ¿eh? Eso es porque te sigue picando el gusanillo. Ten en cuenta que mucha gente siente con Saudek lo que tú con Witkin.
Yo desde luego que sí pondría en mi casa "Man with dog" (la foto de la transexual con el perro). No sólo no es desagradable sino que es preciosa, y una de mis obras favoritas de toda la historia de la fotografía.

Más claro, agua dijo...

A la colección sólo le falta la fotografía del carnet de conducir de mi cuñado... ;-)

Fet dijo...

Grandiosísimo cabrón.

RAÚL dijo...

parece que todos posaron gustosamente en esa foto (no importa si los muertos y los esqueletos estaban gustosos o no), con lo cual me parece estupendamente que el autor quiera mostrar engendros, horrores, marginalidad, los cuartos más oscuros de nuestros pensamientos. no las pondría en el salón, pero no me importaría en absoluto ir a ver las fotos en una exposición.