domingo, 20 de enero de 2008

Cenizas y nieve...pluma a fuego


Hace ya algunos años que me impactó la obra de Colbert. Su fotografía aúna un deseo que anhelo prácticamente desde el día que nací dada mi pasión por los animales: La idílica y mística armonía que existe entre hombres y animales. Ese respeto mutuo al compartir esta tierra sin sometimientos, como hermanos que somos.
En "Ashes and snow", Gregory Colbert elige las especies 'totémicas', esas que tienen un cierto carácter simbólico y espiritual, para mostrarlas junto a niños budistas, africanos o monjes tibetanos en lugares tan recónditos como Namibia, la Antártida, Tíbet, Nepal o Kenia con el fin de recuperar ese vínculo ancestral perdido en una era tecnológica fría y poco solidaria.
En casi todas sus imágenes, los niños parecen dormitar mientras los animales se convierten en guardianes de sus sueños. El bestiario de Colbert, con más de 100 fotografías en ámbar y sepia de elefantes, ballenas, orangutanes, cocodrilos, jaguares, ibis y águilas ("obras maestras vivas de la naturaleza" según lo define él mismo) tiene como vórtice el capturar la interacción entre los seres humanos y los animales en un ambiente mágico. Como dice el fotógrafo.. "Hace millones de años que la Tierra habla. Y yo quiero continuar ese diálogo con mi cámara..”
Este vídeo me eriza la piel..

1 comentario:

Josu Sein dijo...

Este fotógrafo es simplemente genial. En el último número dedicado a los derechos de los animales de la revista de diseño y arte experimental Belio, con la que colaboro desde hace años (www.beliomagazine.com), hay un artículo sobre él.