Es cierto que son los dos únicos grandes bancos que no necesitaron fondos públicos para salir del agujero en que se habían metido ellos solos. Se supone, por tanto, que podían volver a ganar dinero en grandes cantidades en un plazo razonable de tiempo.
Vuelven los beneficios y vuelven los bonus, esas remuneraciones que incentivaron el riesgo hasta niveles demenciales y que fueron decisivas en el derrumbe del sistema financiero. El gobernador del Banco de Inglaterra lo certificó en un artículo publicado ayer: dijo que muchos de esos pagos habían sido en el pasado "absolutamente astronómicos". “Es la clase de compensación que recompensa a los jugadores cuando ganan, pero no cuando pierden”, dijo Mervyn King. Vaya, hasta los gobernadores de los bancos centrales utilizan el símil del casino.
Los resultados de Barclays demuestran que son fundadas las quejas de los gobiernos que argumentan que los bancos han cerrado el grifo de los créditos y están estrangulando a las empresas, sobre todo las pymes. Los beneficios de Barclays provienen sobre todo del negocio de la banca de inversiones. Lo que es el negocio tradicional de prestar dinero y cobrar intereses ha caído un 61% en el primer semestre. Por ahí el banco sólo ha ganado 261 millones de libras.
Escucho en televisión a un analista que dice que los bancos están utilizando en el Reino Unido el dinero barato (barato hasta el punto de tener un coste cercano a cero) que gobiernos y bancos centrales están poniendo a su disposición para invertirlo en títulos y valores que les dan rentabilidad. Da igual que sea deuda pública, con un retorno muy inferior a las inversiones en bolsa. Si te dan el dinero gratis, cualquier porcentaje que obtengas con esa inversión es un beneficio.
Y es mucho mejor que prestar dinero a esa gentuza que dirige empresas y genera puestos de trabajo, pésimanente vestida y con unos discutibles modales en la mesa. La banca siempre gana, y en Londres aún más.
Eso ocurre en el Reino Unido. Con algunas variaciones ocurre lo mismo en España: La jugada es la siguiente: bancos y cajas de ahorros toman prestado todo lo que quieran al 1% a un plazo de hasta 12 meses y, en vez de prestarlo, lo invierten en deuda pública, que da una rentabilidad del 3,49% en el caso de Alemania (...) o de hasta el 4% si quieren irse a un país un poco menos solvente como España. Y también en Alemania: But now that the worst seems to be over, banks are back to behaving the same way they did before the crisis. Even worse, thanks to government guarantees for the financial sector and cheap money from central banks, it has never been easier for banks to make money. "The taxpayer is paying for the chips in the casino," the head of the German operations of an international investment bank says quite openly, but anonymously nevertheless. "It doesn't get any better."
Los únicos que no me dan pena en esta historia son los gobiernos, y me refiero sobre todo a aquellos (los gobiernos español y británico) a los que se les llenó la boca hablando de una nueva era de regulación de los mercados financieros que no ha llegado y que no va a llegar. Hay que ver el miedo que les tienen los socialdemócratas a los bancos. Ahora no pueden quejarse al ver que las entidades financieras han apretado la tecla de 'hecha la ley, hecha la trampa'.
Pero al menos que sean agradecidos. Que digan algo así como: gracias por subvencionar nuestros beneficios.
Fuente: Guerra Eterna. El casino vuelve a abrir sus puertas.