viernes, 1 de agosto de 2008

Advertencia

No le des la espalda al gran sapo.

Aunque sonría.

Tronco ancho, mandíbula inferior prominente, estrechas caderas y piernas delgadas.

Es fácil de reconocer.

Attento a su lomo envenenado.

No lamer.

4 comentarios:

Tempo Sonoro dijo...

Muy chuli, Guapa!! Que alegría encontrarte en la red.

Besicos,

... y a ver si nos encontramos offline!!

Un estertor dijo...

¿Un sapo prognato?
Más que digno de ser lamido.
A ver si lo encuentro.


Mientras busco, decir que este blog hay que leerlo por completo.
Se tardará, seguro.
Mucho jugo para un solo zumo.
Hay que racionarse las dosis.


Paranoias al margen, muy amable por tu comentario.

Nas noches.

Un estertor dijo...

Por cierto, movimiento fibrilar compartido.
Que no lo dije en su momento.
Probaremos a complacer sus espontáneas e incontroladas contracciones.
Probaremos...
En otro momento.

Houellebecq dijo...

Yo a los sapos que conozco tampoco me gusta lamerlos. Y además les doy largas si quieren que vayamos a tomar una cerveza o de fiesta.